En los comedores populares se cocina resistencia y comunidad para sostener la vida ante la inflación y la falta de políticas. El sol amanece lento sobre los techos de chapa y los cables colgantes de Gregorio de Laferrere. A esa hora, cuando el aire todavía tiene algo de frío, Doña Marta ya está frente al portón del comedor del barrio. Sus manos curtidas sujetan el termo abollado, las flores del delantal se mueven con sus pasos. Abre el candado y entra en un salón donde la hu